viernes, 7 de octubre de 2011

Guión Literario

Ejemplo de guion literario



El guion literario es el texto que describe una historia pensada para ser narrada en imágenes. El guionista especifica en él las acciones y diálogos de los personajes, acompañándolos con descripciones generales de los lugares en los que transcurre la acción y de acotaciones para los actores. La historia debe escribirse de manera que resulte visible, pero sin dar indicaciones técnicas para la realización de la película ni sobre el trabajo de cámara.

Los guiones literarios se escriben en un formato específico que permite que el director, los actores y el resto de integrantes del equipo de realización puedan interpretar el texto fácilmente.

A continuación mostramos la redacción en guion literario de las dos primeras escenas de un cortometraje escrito en nuestro taller. Si lo deseas, puedes leer el guion completo. También puedes leer el correspondiente ejemplo de guion técnico, con la historia ya escrita en planos cinematográficos.


CORTOMETRAJE CONVIVE TÚ

INTERIOR. PASILLO-COMEDOR. DÍA

Nos encontramos en un piso. La puerta del recibidor se abre y entra RUBÉN (22), con una carpeta de estudiante bajo el brazo. Cierra la puerta y deja las llaves en el colgador. Recorre el pasillo y entra en el comedor, donde está GUILLERMO (23), sentado frente a una mesa, enfrascado en lo que parecen experimentos de química. En la mesa hay tubos de ensayo, probetas, etc.
RUBÉN
¡Hey!

GUILLERMO
(sin girarse) Mira, no te pierdas esto.
Rubén se acerca a mirar. Guillermo echa unas gotas en un tubo de ensayo. Sale un poco de humo.
GUILLERMO
¿Has visto? Reacciona bien... ¡Ajá!

RUBÉN
Vale, pero como no me digas qué es...

GUILLERMO
Un disolvente que estoy inventando. ¡Potentísimo! Si metes el dedo, en dos minutos adiós dedo. La fórmula lleva coca-cola. Por cierto, he tenido que cogerte un par de latas que tenías en la nevera.

RUBÉN
No importa. Interesante... Bueno, voy a ver si me pongo a estudiar, que tengo el examen dentro de dos semanas y todavía no me he mirado nada.

GUILLERMO
Ponte, ponte, no sea que te cateen. Oye, mañana vendrá a comer un primo mío, que ha empezado a trabajar aquí al lado. Hace tiempo que no le veo. Estarás, ¿no? Nos podías hacer esos espaguetis que te salen tan bien.

RUBÉN
Sí, claro, y luego os friego los platos, ¿no? ¡Qué morro!

INTERIOR. COCINA. DÍA

RUBÉN está cocinando espaguetis. Coge uno y lo prueba para ver si está al dente. Suena el TIMBRE DE LA PUERTA.
RUBÉN
¡Guillermo! ¡Será tu primo!
Nadie responde.
RUBÉN
¡Guillermo!
Deja el cucharón y se dirige hacia el pasillo.
RUBÉN
¡Ya voy!




El formato del guion de cine


Los guiones de cine se escriben siguiendo un formato específico que permite que el director, los actores y cualquier otra persona que intervenga en la producción puedan interpretar el texto fácilmente.

Básicamente, en un guion la historia aparece desglosada en escenas. Cada escena consta de los siguientes elementos:


Encabezado

El encabezado da información sobre el lugar donde transcurre la acción. Consta de tres partes:

1. La abreviatura "INT." o "EXT", que indica si la acción trancurre en interiores (espacios cerrados) o exteriores (espacios abiertos).

2. El lugar concreto en el que la escena transcurre (por ejemplo, "COMISARÍA DE POLICÍA").

3. La palabra "DÍA" o "NOCHE", o cualquier otra que se quiera usar para indicar la hora del día.

Ejemplo (el encabezado aparece resaltado en azul oscuro):


INT. COCINA DEL PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO. DÍA

RUBÉN está cocinando espaguetis. Coge uno y lo prueba para ver si está al dente. Suena el TIMBRE DE LA PUERTA.


Descripción de la acción

En ella se muestra la acción, expresada en imágenes y sonidos. Debe estar redactada de forma concisa y con los verbos en presente. Pondremos en mayúsculas el nombre de los personajes (aunque sólo la primera vez que aparezca cada nombre) y las descripciones de los sonidos.

Ejemplo:


INT. COCINA DEL PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO. DÍA

RUBÉN está cocinando espaguetis. Coge uno y lo prueba para ver si está al dente. Suena el TIMBRE DE LA PUERTA.
RUBÉN
¡Guillermo! ¡Será tu primo!

Diálogo

Cada bloque de diálogo debe ir precedido por el nombre del personaje que habla (en mayúsculas). Las palabras pronunciadas por un personaje las escribiremos en un único párrafo.

Ejemplo:


RUBÉN está cocinando espaguetis. Coge uno y lo prueba para ver si está al dente. Suena el TIMBRE DE LA PUERTA.
RUBÉN
¡Guillermo! ¡Será tu primo!

El guion debe estar escrito empleando una tipografía Courier (o New Courier) de 12 puntos (la empleada en las máquinas de escribir). El texto debe ir alineado a la izquierda (no centrado ni justificado, aunque se dejará un margen adicional, a ambos lados, al escribir los diálogos).

Se estima que en un guion correctamente formateado (y redactado) cada página corresponde a un minuto de imagen en la pantalla.

Aquí tienes un ejemplo completo de guion literario.



Guión completo del CORTOMETRAJE “CONVIVE TÚ”



INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / PASILLO - COMEDOR. DÍA

Nos encontramos en un piso. La puerta del recibidor se abre y entra RUBÉN (22), con una carpeta de estudiante bajo el brazo. Cierra la puerta y deja las llaves en el colgador. Recorre el pasillo y entra en el comedor, donde está GUILLERMO (23), sentado frente a una mesa, enfrascado en lo que parecen experimentos de química. En la mesa hay tubos de ensayo, probetas, etc.

RUBÉN
¡Hey!

GUILLERMO
(sin girarse)
Mira, no te pierdas esto.

RUBÉN se acerca a mirar. Guillermo echa unas gotas en un tubo de ensayo. Sale un poco de humo.

GUILLERMO
¿Has visto? Reacciona bien. ¡Ajá!

RUBÉN
Vale, pero como no me digas qué es...

GUILLERMO
Un disolvente que estoy inventando. ¡Potentísimo! Si metes el dedo, en dos minutos adiós dedo. La fórmula lleva coca-cola. Por cierto, he tenido que cogerte un par de latas que tenías en la nevera.

RUBÉN
No importa. Interesante. Bueno, voy a ver si me pongo a estudiar, que tengo el examen dentro de dos semanas y todavía no me he mirado nada.

GUILLERMO
Ponte, ponte, no sea que te cateen. Oye, mañana vendrá a comer un primo mío, que ha empezado a trabajar aquí al lado. Hace tiempo que no le veo. Estarás, ¿no? Nos podías hacer esos espaguetis que te salen tan bien.

RUBÉN
Sí, claro, y luego os friego los platos, ¿no? ¡Qué morro!


INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COCINA. DÍA

RUBÉN está cocinando espaguetis. Coge uno y lo prueba para ver si está al dente. Suena el TIMBRE DE LA PUERTA.

RUBÉN
(gritando hacia el comedor)
¡Guillermo! ¡Será tu primo!

Nadie responde.

RUBÉN
¡Guillermo!

Deja el cucharón y se dirige al pasillo.

RUBÉN
¡Ya voy!

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COCINA. DÍA

RUBÉN abre la puerta. Se queda sorprendido al ver fuera a un policía. Se trata de ÁNGEL (30).

ÁNGEL
No, tranquilo, no estoy de servicio. ¿Está Guillermo? Soy Ángel, su primo.

RUBÉN
Ah, hola. Yo soy Rubén (se dan la mano). Está y no está. Ahí, en el comedor.

ÁNGEL entra.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COMEDOR. DIA

RUBÉN, GUILLERMO y ÁNGEL están acabando de comer, sentados en el sofá y en una silla (la mesa está ocupada con los experimentos de GUILLERMO y el sofá es para dos).

ÁNGEL
(a GUILLERMO) ¿Y la noche que ataste a uno de los críos en el cementerio? ¡Ja, ja, qué cabrón! (a RUBÉN) Éste de chaval era un puta de mucho cuidado... Oye, estaban buenos los espaguetis. Voy a tener que venir a comer todos los días. (le da una palmada). Que no, que es broma. (mira su reloj) Bueno, se me hace tarde, tengo que volver a la comisaría. ¡Uf! Estamos atascados con un par de casos y no avanzamos. Un coñazo...

RUBÉN
(a ÁNGEL) Podrías llevarte a tu primo, a lo mejor os ayuda. Con lo cerebrito que es.

GUILLERMO
Pues, la verdad, no debe ser tan complicado solucionar casos de esos. Se trata básicamente de relacionar datos y sacar conclusiones.

ÁNGEL
(con entusiasmo)
Oye, pues es una idea cojonuda. (a GUILLERMO) Podías venirte ahora mismo. ¿No tienes nada que hacer, no? Venga, vamos, y nos tomamos el café allí.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COMEDOR. TARDE

RUBÉN está de pie en el umbral de su cuarto. En el comedor están ÁNGEL y GUILLERMO, que acaban de regresar.

RUBÉN
(a ÁNGEL) ¡No jodas!

ÁNGEL
(a RUBÉN) ¡Un caso entero! ¡Si no lo veo no lo creo! Uno de robo. Ha cogido el expediente, lo ha ojeado...

GUILLERMO
(a RUBÉN) Había sido el mismo denunciante, para cobrar el seguro. Se podía deducir del mismo texto de la denuncia. (a ÁNGEL) Ya te dije que no era algo tan difícil.

RUBÉN
¡Qué fuerte!

ÁNGEL
(a GUILLERMO) ¡Primo, eres un crack! ¡Dios, de ésta me ascienden!

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COMEDOR. TARDE

RUBÉN, que viene de la calle, acaba de entrar en la comedor. GUILLERMO está enfrascado en sus experimentos.

RUBÉN
Guillermo, este viernes hay que pagar el alquiler. Cuando puedas me das el dinero.

GUILLERMO
(sin girarse)
Está ahí, en la mesita.

RUBÉN se acerca a la mesita y coge unos billetes. Se queda mirando a GUILLERMO, que está inclinado sobre algo. RUBÉN se acerca. Lo que está haciendo GUILLERMO es esnifar cocaína.

RUBÉN
¿Pero qué estás haciendo, tío?

GUILLERMO
Pues esnifar cocaína. Me la ha conseguido mi primo. (pausa) La cocaína, entre otros efectos, potencia la capacidad del cerebro. Me ayudará en mis experimentos.

RUBÉN
Tío, tu verás lo que haces. Voy a estar estudiando, espero que no te dé por cantar.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / CUARTO DE RUBÉN. TARDE

RUBÉN está sentando. Acaba de ponerse a estudiar, pero la voz de GUILLERMO le ha distraído.

VOZ EN OFF DE GUILLERMO
(euforia de menos a más)
... también podría usar... no, no es suficientemente ácido, rebajará el carbónico de la coca-cola. ¿Y con el permanganato? ¡Claro! Pero no, demasiado volátil... aunque puedo sublimarlo todo... ¡Eso es! Si lo sublimo combinará bien! ¡Claro! ¡Ya lo tengo! (se oye el ruido que hace al levantarse de la silla). ¡Ya lo tengo!

Se abre la puerta y entra GUILLERMO.

GUILLERMO
¡Rubén! ¡Ya lo tengo!

RUBÉN
Vale, me parece muy bien, pero me podrías dejar estudiar.

GUILLERMO
¡Ah! Perdona, perdona.

GUILLERMO retrocede y cierra la puerta.

VOZ EN OFF DE GUILLERMO
(en tono más bajo que antes)
Claro, lo sublimo y ya está. Increíble, cómo no se me había ocurrido antes. Si lo sublimo combinará bien.

RUBÉN coge un discman que hay a su alcance, se pone los auriculares y le da al play.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COMEDOR. TARDE

RUBÉN (que viene de la calle) está de pie, observando a GUILLERMO, que está sentado en el sofá, en bata, con aspecto depresivo, intentando tocar en su violín el CANON DE PACHENBEL (desafinado).

RUBÉN
¿Qué, te ha dado por desempolvar el violín?

GUILLERMO
Sí, necesito tocar un poco.

RUBÉN entra en su cuarto y cierra la puerta. GUILLERMO sigue tocando. Al de poco sale RUBÉN, con el discman en las manos, abierto, con el interior de circuitos a la vista.

RUBÉN
Oye, ¿tú me has abierto el discman?

GUILLERMO
Me hacía falta un poco de cobre. Pero te lo volveré a dejar bien, no te preocupes.

RUBÉN
Ya, bueno, pero la próxima vez pídeme permiso, ¿vale?

GUILLERMO sigue tocando. RUBÉN vuelve a su cuarto, molesto.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / CUARTO DE RUBÉN. TARDE

RUBÉN está sentado, frente a sus apuntes, mirando hacia la puerta. ÁNGEL está en el umbral. Lleva un archivador debajo del brazo.

ÁNGEL
¡Ja, ja! ¡Menudo bajón tiene Sherlock Holmes! ¡Eso lo arreglo yo enseguida! (hablando hacia la parte del comedor donde está el sofá) Ahora mismo te vienes conmigo, a salir por ahí. (a RUBÉN) Tú también te animas, ¿no?

RUBÉN
No, no puedo, tengo que estudiar.

ÁNGEL
Bueno... (enseñando el archivador) Le he traído un par de casos al máquina, a ver si me los resuelve. (a GUILLERMO) ¿Pero qué haces que todavía estás así? ¡Venga, vístete, que nos vamos!

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / CUARTO DE RUBÉN. TARDE

Oscuro. Se oye un GOLPEO RÍTMICO, amortiguado. Se enciende la luz de la mesita. RUBÉN está en la cama. Se incorpora, extrañado, prestando atención. Comienza a oírse a una CHICA, en pleno acto sexual. Los GEMIDOS suben de intensidad. RUBÉN mira la hora en el reloj.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / PASILLO. DÍA

CANON DE PACHENBEL EN VIOLÍN (OFF)

RUBÉN entra en el piso con dos bolsas de la compra. Cierra la puerta. Camina por el pasillo y entra en la cocina.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COCINA. DÍA

CANON DE PACHENBEL EN VIOLÍN (CONT.)

RUBÉN está de pie, con las bolsas de la compra en la mano, mirando la encimera, que tiene restos de espaguetis, salsa de tomate, queso rallado, ensalada y pan, un par de latas de coca-cola tiradas y dos trapos sucios, y el fregadero, que está a rebosar: platos, cubiertos, vasos, el escurridor de pasta, todo mal colocado y sucio. En los fogones hay una sartén y una cacerola usadas, y se ha vertido todo al cocinar. Baja la vista: está pisando un charco de agua. Vuelve a levantar la vista, poniendo cara de pocos amigos.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / CUARTO DE RUBÉN. TARDE

RUBÉN intenta estudiar, pero GUILLERMO está hablando en voz alta en el comedor y no le deja concentrarse.

GUILLERMO (OFF)
(bajo los efectos de la coca)
... para evitarlo tendría que elevar la temperatura. Pero entonces arrastraría el PH. Tiene que haber una solución. Piensa, Guillermo, piensa. Quizás si usase un elemento alotrópico. Estaño, por ejemplo. ¿Y de dónde lo saco? Piensa, Guillermo, piensa...

Se abre la puerta y entra GUILLERMO.

GUILLERMO
¡Rubén! ¿No tendrás un poco de estaño?

RUBÉN
Sí, siempre tengo aquí una bolsa llena por si me piden. ¿Podrías dejarme estudiar?

GUILLERMO
¡Ah! Bueno, bueno, perdona...

Sale y cierra la puerta. RUBÉN se gira hacia sus apuntes. GUILLERMO vuelve a entrar.

GUILLERMO
Oye, ¿no tendrás...?

RUBÉN
¡No, no tengo! (saltando de la silla) ¿Me quieres dejar en paz? ¡Aquí no hay quien estudie! ¿Por qué no coges tus experimentos y te vas al parque?

GUILLERMO
¿Y por qué no te vas tú? Yo tampoco puedo concentrarme si tengo que estar pendiente de alguien al que le molesta cualquier ruido. Y total, no sé para que estudias, no creo que te saques el examen...

RUBÉN
¿Cualquier ruido? Estás continuamente molestándome. Ya van dos noches que me despierto por tu culpa.

GUILLERMO
Si tienes el sueño ligero es problema tuyo.

RUBÉN
Ah, encima... Oye, mira, ¿sabes qué? Si vas a seguir así, lo mejor será que te busques otro piso.

GUILLERMO
(indignado)
Yo no tengo por qué irme, estoy muy bien aquí. Si tienes problemas, coges y te largas tú, y así me dejas trabajar tranquilo.

Sale, cerrando la puerta.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / CUARTO DE RUBÉN. NOCHE

RUBÉN esta metido en la cama, un poco incorporado.

CHICA (OFF)
(jadeos) ¡Sí! Sí! ¡Dámelo todo! ¡Dámelo todo! ¡Eres Dios! ¡Eres Dios!

GUILLERMO (OFF)
¡Sí¡ ¡Sí! ¡Lo soy! ¡Lo soy! ¡LO SOOOOYYYY!

RUBÉN se tapa la cabeza, con la almohada, desesperado.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / CUARTO DE RUBÉN. TARDE

Se abre la puerta y entra RUBÉN (en ropa de calle), con mirada odiosa (mirando de reojo, hacia la parte del comedor donde está el sofá). Cierra la puerta. Deja la chaqueta en la cama y se sienta. Coge los apuntes. Echa mano al bote de los lápices y coge un boli. Intenta escribir, pero el boli no va. Vuelve a echar mano al bote, pero no hay ningún boli más. Abre el cajón del escritorio y mira. Lo cierra. Se queda extrañado y vuelve a abrirlo. Remueve. Mira en la mesa. Se levanta y se queda de pie, extrañado. Mira en el estante, en los bolsillos de un pantalón, debajo de la almohada... Se queda pensativo. Finalmente sale.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COMEDOR. NOCHE

RUBÉN sale de su habitación. GUILLERMO está tumbado en el sofá, en estado contemplativo.

RUBÉN
¿Has visto el dinero del alquiler? Lo tenía en el cajón de mi escritorio y no lo encuentro.

GUILLERMO
¿No será que lo has dejado en otro sitio y no te acuerdas? Esa memoria, Rubén.

RUBÉN
Estaba en el cajón y ya no está, y yo no lo he cogido. Y en mi cuarto, que yo sepa, no ha entrado nadie, por lo menos nadie de fuera de esta casa.

GUILLERMO
Efectivamente, querido Rubén. En tu cuarto hace tiempo que no entra nadie. El mío, en cambio, está algo más transitado.

RUBÉN
Serás cabrón... Seguro que me lo has cogido tú, para comprarte más coca, ¿no, capullo? ¡Devuélvemelo! ¡Devuélvemelo, o te juro que voy a la policía!

GUILLERMO
(pasa de tumbado a sentado y coge el violín y el arco, que están sobre la mesita) Un robo es una acusación muy seria. ¿Tienes pruebas contra mí? No se puede ir por ahí acusando así como así, y menos sin pruebas concluyentes.

RUBÉN está a punto de saltar sobre GUILLERMO, que se ha puesto a tocar el violín, pero acaba yéndose por el pasillo, decidido.

INT. COMISARIA DE POLICÍA. TARDE

RUBÉN está sentado frente a un POLICÍA (41), en una mesa en la comisaría.

POLICÍA
Muy bien, ¿y contra quien desea ponerla?

RUBÉN
(está que muerde)
Contra mi compañero de piso.

POLICÍA
¿Y qué es lo que le ha hecho?

RUBÉN
No me deja estudiar. Se pone a tocar el violín y me saca de quicio.

POLICÍA
Bien, pero eso no es ningún delito. Además, él está en su casa, ¿no? ¿Le ha hecho algo más?

RUBÉN
Sí, me ha robado. Me ha cogido el dinero del alquiler. 500 euros, el muy cabronazo...

POLICÍA
Cálmese. ¿Está seguro de que se lo ha cogido él? ¿No lo habrá perdido, o lo tendrá en alguna chaqueta? ¿Tiene pruebas de qué haya sido él? Si no tiene pruebas, es difícil que le podamos ayudar.

RUBÉN
No tengo pruebas, pero sé que ha sido él. Me lo ha cogido para comprarse más coca...

POLICÍA
Sin pruebas va a ser difícil... ¿Toma cocaína su compañero de piso?

RUBÉN
Sí, varias rayas al día.

POLICÍA
La tenencia de cocaína para consumo propio no es delito, en todo caso se le podría llegar a cursar una sanción administrativa. (coge un boli y un formulario) A ver, déme el nombre de su compañero de piso.

RUBÉN
Guillermo del Olmo.

POLICÍA
(rellenando el formulario) Guillermo... Del Olmo... (pensativo) Del Olmo... Guillermo... ¿Guillermo es tu compañero de piso? Entonces vives aquí al lado...

RUBÉN
Sí.

POLICÍA
(vuelve al formulario) Qué casualidad... Su primo trabaja con nosotros. A Guillermo, aquí le conocemos, se interesa por nuestros casos. Es listo, el chaval. (decidiendo qué hacer con el formulario) Es normal que se quiera distraer. (lo aparta) Tú déjale, déjale que se distraiga... no se vaya a estresar. Cómprate unos tapones para los oídos y ya está. Así seguro que podrás estudiar.

RUBÉN
Pero yo quería denunciarle...

POLICÍA
(levantándose y rodeando la mesa, hasta situarse junto a Rubén para hacer gesto de acompañarle a la salida) Tú vigila que no se estrese. Y ayúdale en lo que puedas. Y si los vecinos se os quejan, venís y nos lo decís. Venga. Dale recuerdos de nuestra parte, ¿eh? Y dile que se pase por aquí cuando quiera. ¡Que tenemos un par de casos esperando!

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COMEDOR. TARDE

RUBÉN entra y se sienta en el sofá, desmoralizado, con la mirada perdida. En el sofá está ya GUILLERMO, examinando unos expedientes.

GUILLERMO
De tu estado de ánimo deduzco que en la comisaría no te han hecho demasiado caso. De todas maneras, querido Rubén, me da que tampoco ibas a aprobar el examen. Te falta, aparte de capacidad de concentración, habilidad para resolver problemas. Yo, por ejemplo, en tu situación, hubiera buscado una forma de deshacerme de ti. Ahora mismo se me ocurre una manera algo, digamos, drástica, pero efectiva. Hombre, quizás en este caso el fin no justifica los medios, pero hubiera valido hacerte desaparecer sin dejar rastro. Y sin dejar huellas, claro, así nadie podría acusar a nadie de nada. Un crimen perfecto, vamos. Lo principal es el cadáver. Si no hay cadáver, no hay crimen. ¿Y cómo hacer desaparecer el cadáver? Perdona que divague, querido Rubén. Pues con el disolvente en el que he estado trabajando.

GUILLERMO se levanta y coge el cuaderno de la mesa.

GUILLERMO
Tengo ya la formula final. Es de lo más sencilla. Los ingredientes se pueden conseguir en cualquier droguería. Habría que comprar bastante, para llenar la bañera, pero se puede ir comprando aquí y allá. Nadie sospecharía nada. Llegado el momento hay que tener estómago, pero más que nada es una cuestión de autocontrol. Previamente tendría que dejarte inconsciente. Lo ideal sería usar éter. Mira, aquí mismo tengo un frasco (coge un frasco). Luego habría que apañarlo todo, como si te hubieses largado del piso...

RUBÉN se ha quedado mirando fijamente hacia la mesa. Se levanta del sofá y se sitúa frente a ella. Su ordenador esta ahí, abierto, con los cables sueltos y la placa destrozada. GUILLERMO le pasa el frasco de éter.

GUILLERMO
¿Ves? Es como el cloroformo. Se echa un poco en un pañuelo, se le tapa la boca a la víctima, y ya está.

RUBÉN
(hablando para sí, sin dar crédito)
Me has destrozado el ordenador...

GUILLERMO
Ah, tu ordenador, lo he abierto para sacarle un poco de estaño. Pues lo que te decía, se aplica éter y listo, la víctima cae dormida al instante.

RUBÉN tiene el frasco de éter en la mano. GUILLERMO está distraído, examinando sus experimentos, satisfecho de su disertación. RUBÉN mira el frasco, mira a GUILLERMO, mira el frasco otra vez. Lo abre, coge un trapo de la mesa, echa éter en él, se acerca a GUILLERMO por detrás y le tapa la boca con el trapo, con rabia.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COMEDOR. TARDE

RUBÉN contempla los experimentos de Guillermo, ausente. Se agacha, coge por los brazos a GUILLERMO, qué esta inconsciente en el suelo, y tira, arrastrándolo por el suelo.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / COCINA. DÍA

Han pasado tres días. RUBÉN, silbando, se está preparando un café. Mientras está cerrando la cafetera, suena el TELÉFONO, en el comedor. RUBÉN, con tranquilidad, deja la cafetera en el fuego y se dirige al comedor.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / PASILLO - COMEDOR. DÍA

RUBÉN recorre el pasillo, entra en el comedor y coge el teléfono.

RUBÉN
¿Sí? (tras la respuesta) Ah, hola, Ángel. Pues no, no está. Desde el lunes que no le veo. (tras la respuesta) Pues ni idea, se habrá ido de vacaciones, o de ermitaño por ahí, yo que sé, como es tan raro. (tras la respuesta) No, móvil no tiene. (tras la respuesta) Vale, si llama o algo, te digo.

Cuelga y se dirige de vuelta a la cocina. En el pasillo, se detiene, retrocede hasta una de las puertas y la abre.

INT. PISO DE RUBÉN Y GUILLERMO / CUARTO DE GUILLERMO. TARDE

RUBÉN enciende la luz. GUILLERMO está en el suelo, de medio lado, atado de pies y manos y con la boca tapada con cinta aislante. La persiana está bajada.

RUBÉN
(con total normalidad)
Estoy haciendo café, ¿te apetece uno? Espera, que te dejo respirar un poco.

RUBÉN se acerca y le quita la cinta aislante de un tirón.

RUBÉN
¡Uf, qué mal hueles! ¿Ya te lo has vuelto a hacer encima? ¡A ver si voy a tener que ponerte pañales!

RUBÉN coge un ambientador que hay a mano y comienza a echar un poco por la habitación.

GUILLERMO
(serio)
Hace ya tres días que no voy al baño, si no llevo mal la cuenta.

RUBÉN
Bueno... (volviendo a mirar a Guillermo) Y lo que te queda. Como mínimo hasta el día del examen. Y luego ya veremos. ¿Qué tal esos nudos?

GUILLERMO
No sabía que los supieras hacer tan bien. Ayer estuve intentando soltarme y no hubo manera. Hace un rato lo he intentado otra vez.

RUBÉN
Paciencia. Ya sabes, la madre de la ciencia. Ahora te traigo el café. No grites, ¿eh?

RUBÉN sale. GUILLERMO muestra con sorna sus manos (los nudos están deshechos). Se frota la muñecas. Termina de soltarse de las ataduras de los pies y se incorpora. Encima de la cama están sus cosas, metidas en una caja. Las examina, con parsimonia. La probeta más grande está rota. GUILLERMO la sostiene en sus manos. (en la cocina PITA LA CAFETERA) GUILLERMO coge un frasco (el de éter) y le echa un vistazo. Luego coge un trapo y echa un poco de éter en él.

RUBÉN (OFF, DESDE LA COCINA)
Ya está el café. Te lo llevo con una pajita y todo, no te quejarás.

GUILLERMO deja el frasco y con el trapo en la mano levanta la mirada hacia la puerta, con expresión tranquila, pero seria: una expresión de venganza, de resignación y de confianza: el crimen será perfecto. Se dirige a la puerta.

FIN